Sus distorsiones, sus solos épicos, sus soportes infinitos, sus modelos legendarios… ¿Cómo no querer tocar la guitarra eléctrica? Sí, pero ¿cuál es realmente la diferencia con una guitarra acústica amplificada? ¿No es inútil cuando ya tienes uno? ¿Cuál elegir y por qué? Sigue leyendo
Define tu estilo
En primer lugar pregúntate qué quieres tocar: rock, pop, folk, variedades, metal… Las maderas utilizadas y sobre todo los micrófonos te abrirán el estilo que prefieras. Entonces mira los diferentes modelos: Stratocaster, Telecaster, Jazz Master, Les Paul, SG, ES… Normalmente, ya estarás enamorado visualmente de tal o cual formato. ¡Siempre es mejor tocar una guitarra que te parezca sublime o que te recuerde a tu guitarrista favorito!
las marcas
Las dos marcas principales, Gibson y Fender, ofrecen réplicas de sus modelos bajo las marcas Epiphone y Squier respectivamente. Los precios oscilan entre los 300 y los 600 euros y esto te permitirá tocar con instrumentos absolutamente decentes, con el aspecto y especificaciones de guitarras muy famosas.
Para empezar, estas dos marcas ofrecen paquetes que incluyen guitarra, amplificador, correa y cables. Esto es ideal para empezar.
el amplificador
Y sí, ¡una guitarra eléctrica sin amplificador no sirve para nada! No se diga que lo conectará a su sistema de alta fidelidad a menos que quiera que el instrumento le disguste y en el proceso arruine los parlantes de su sistema de sonido. De hecho, las frecuencias emitidas por el instrumento requieren de un amplificador adecuado. Hay dos categorías de amplificadores: de transistores o de válvulas. Los de válvulas ofrecen un sonido mucho más cálido que los de transistores.
Para tocar en una banda con batería necesitas un amplificador de transistores de 100 vatios o al menos un amplificador de válvulas de 15 vatios, de lo contrario te verás abrumado por el baterista que, como sabemos, no te hará ningún favor.
Para uso doméstico, 5 vatios de válvula serán más que suficientes, sobre todo porque hoy en día existen amplificadores que se pueden reducir de 5 a 1 o 0,5 vatios, ideales para tocar toda la noche casi sin despertar a los vecinos.
los efectos
Los amplificadores de transistores a menudo ofrecen ajustes para lograr los efectos principales de la música moderna: reverberación, retardo, distorsión, etc. Estos efectos son en la mayoría de los casos de mala calidad, aunque permiten que un principiante experimente la diversidad. Para un músico más experimentado, se recomienda equiparse con pedales de efectos individuales para elegir hermosos sonidos.
Toque y configuración
Las cuerdas de una guitarra eléctrica son más finas que las de una acústica y además están más juntas. Esto hará que sea más fácil tomar turnos e ir más rápido. Sin embargo, los errores al tocar son mucho más notorios que en una guitarra acústica. Como siempre, prueba diferentes tamaños para seleccionar el tipo de mango que te resulte más cómodo.
Hay varias perillas en la guitarra que controlan el volumen y la frecuencia de cada pastilla. Simplemente configure todo al máximo y ajuste el sonido en el amplificador. También hay un botón que te permite seleccionar el micrófono de guitarra que deseas usar. En pocas palabras, la pastilla inferior (pastilla del puente) dará un sonido más nítido y la pastilla más alta (pastilla del mástil) dará un sonido más redondo.
guitarras antiguas
Las guitarras usadas siguen una auténtica curva de especulación y si las grandes marcas siempre son muy caras, otras menos conocidas ahora son asequibles y realmente destacables. Para los amantes de los años 60, marcas como Silvertone, Airline o Teisco tienen un precio entre 200 y 600 euros y ofrecen un sonido verdaderamente típico, suficiente para motivarte a abarcar todos los estándares de los Stones, los Animals, los Who… Eso sí, ojo con revisar atentamente los aspectos técnicos para no acabar con una guitarra en muy mal estado. ¡Mira cada foto, pregunta sobre posibles renovaciones y pruébalo durante mucho tiempo! Si notas algo desagradable, trastes que vibran demasiado o trastes (a menudo los de la parte superior del mástil) demasiado desgastados, sigue adelante, encontrarás lo que buscas poco después.
Conclusión
Elegir una guitarra es un proceso que combina factores técnicos y emocionales. Antes de tomar una decisión, es crucial preguntarse qué tipo de música quiere tocar. Los diferentes estilos musicales, ya sea rock, pop, folk, metal o alternativo, suelen asociarse con características específicas del tono de un instrumento. Factores como el tipo de madera o las pastillas afectan directamente el tono y la calidad del sonido de una guitarra, por lo que comprender estas diferencias ayuda a encontrar el instrumento que mejor se adapte a su gusto musical.
Sin embargo, elegir una guitarra no se basa únicamente en sus características técnicas. La forma del instrumento también juega un papel importante. Modelos clásicos como la Fender Stratocaster, la Fender Telecaster, la Fender Jazzmaster, la Gibson Les Paul, la Gibson SG o la Gibson ES-335 han dejado una huella imborrable en la historia de la música y siguen siendo apreciados por los guitarristas de hoy. Cada diseño es único en su ergonomía, tono y estilo estético.
A menudo, la conexión con un instrumento comienza visualmente. Es común que los músicos se enamoren primero de la apariencia de una guitarra. Quizás su diseño evoca recuerdos de un artista favorito, o quizás posee una belleza inherente y cautivadora. Esta conexión emocional es crucial, ya que motiva a los músicos a practicar con más diligencia y a forjar un vínculo más fuerte con sus instrumentos.
Además, elegir una guitarra con una apariencia atractiva puede tener un impacto positivo en tu experiencia musical. Cuando un instrumento te inspira, el proceso de aprendizaje se vuelve más agradable y motivador. Tocar una guitarra que te emociona te llevará a dedicar más tiempo a practicar, explorar nuevos tonos y mejorar tu técnica.
Por supuesto, es recomendable probar tantos modelos diferentes como sea posible. Factores como la comodidad al tocar, el peso del instrumento, la forma del mástil y la respuesta tonal solo se aprecian plenamente al sostener la guitarra. Esta experiencia práctica te permite descubrir qué guitarra se adapta mejor a tu estilo y forma de tocar.
En definitiva, elegir una guitarra es una combinación de razón y pasión. Considerar el estilo musical, las características técnicas y el diseño del instrumento te ayudará a tomar una decisión integral. Pero lo más importante es encontrar una guitarra que te inspire y te motive a seguir explorando el mundo de la música. Cuando se establece esta conexión especial entre el músico y el instrumento, el aprendizaje y la creatividad surgen de forma natural.
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